3 de marzo: Día Mundial de la Vida Silvestre

La declaración oficial del Día Mundial de la Vida Silvestre fue decretada por Naciones Unidas para generar conciencia sobre la importancia de la fauna y la flora para el planeta. La Panamazonía es un lugar con gran cantidad de especies de tanto animales como vegetales, importantes para el equilibrio biológico, lo que a su vez influye en la regulación del clima del planeta y a mantener las garantías de vida.

Por: Equipo de Comunicaciones de REPAM

Cada una de las especies que habitan nuestra Panamazonía juega un papel trascendental en la manutención de las condiciones que permiten a los ecosistemas y al planeta entero funcionar de forma correcta. En una referencia realizada por World Wildlife Fund (WWF), se establece que la Amazonía cuenta con una de cada diez especies conocidas en la Tierra; unas 40 mil especies de plantas, 3 mil especies de peces de agua dulce y alrededor de 370 tipos de reptiles. Nuestro inmenso territorio verde es considerado uno de los últimos refugios para jaguares, águilas arpías y delfines rosados. La filosofía de San Francisco nos invita a mantener la armonía que aún hoy existe entre las especies de nuestro planeta; por ello, evocamos a la protección de la vida silvestre, no solo en la Panamazonía, sino en los distintos biomas.

En este 2026, el tema del Día Mundial de la Vida Silvestre es “Plantas medicinales y aromáticas: conservar la salud, el patrimonio natural y los medios de subsistencia”. Eso nos lleva a citar la gran cantidad de saberes que perduran en el corazón de los pueblos indígenas, las prácticas que aún viven en las comunidades y por supuesto, la cifra ya mencionada de especies de vegetales. Los procesos farmacéuticos modernos tienen sus bases en prácticas ancestrales de distintos pueblos alrededor del mundo; gran cantidad de plantas del territorio Panamazónico son usadas hoy en día en la industrialización de medicinas y tratamientos. Adicional a ello, la espiritualidad basada en el uso de especies vegetales, muestran un camino de alternativas y herramientas culturales que son parte de la vida silvestre del bioma amazónico.

La invitación que persiste en este día es la de crear distintas acciones que permitan proteger la vida silvestre y a su vez el equilibrio biológico. La subsistencia y los medios de vida de quienes habitan el planeta están totalmente ligados a la vida silvestre. Desde la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) animamos a la protección de cada una de las formas de vida y a replicar la filosofía de San Francisco para encontrar la armonía y la fraternidad entre cada una de las especies.