
Ha fallecido el viernes 20 de marzo en el condado de Westchester, Nueva York, en medio de su recuperación tras una intervención médica. La Amazonía llora hoy a un hombre que optó por ser uno más de nosotros; y fue nuestro hogar y nuestra referencia, en medio de esa terrible “selva” urbana.
Por: Sonia Olea Ferreras* REPAM y Cáritas Española
La primera vez que nos encontramos, en el hall de entrada del 121 East 39th Street de Manhattan, bastó una frase y su sonrisa para saber que tenía un nuevo habitante en mi corazón: Walik juttaxa Sonia (que, en aymara significa “qué bien que hayas venido”), ya estás en casa. Tras ello, las llaves y los chocolatitos Hershey’s. Era el mes de abril de 2021 y en Nueva York la primavera luchaba por hacerse presente. Como ha seguido siendo cada año desde entonces, cuando la delegación de REPAM ha llegado para participar en los foros para las Cuestiones Indígenas y otras cumbres y encuentros de las Naciones Unidas. Gracias a la hospitalidad de los Maryknoll, el cariño de Frank, y la dedicación y entrega de Tim y John.
Un misionero profundamente respetuoso con los pueblos originarios
Siendo el carisma de su familia Maryknoll, Frank, doctor en filosofía, aprendió las lenguas quechua y aymara en sus años de misionero en Perú y Bolivia, convirtiéndose en un prestigioso y notable lingüista. Signo de inculturación y de respeto a la cosmovisión del otro, de opción por los últimos en su más elemental forma: la comunicación y la cultura. Que le llevó posteriormente a ser maestro de mucha buena gente en Cochabamba, entre ella nuestra querida Tania Ávila (Núcleo de Mujeres de la REPAM).
Desde ese sentir profundo y adeénico, acoger a nuestras hermanas y hermanos de los pueblos originarios de la PanAmazonía cuando llegábamos a la Residencia Maryknoll, fue “coser y cantar” para Frank. Coser, porque tenía las ganas, el servicio, la humildad y la sencillez (su ser Marta) y cantar, porque era tan feliz que bailaba (literalmente) con ellas y ellos, con sus historias, sus pinturas, sus oraciones, cantos… (su ser María).
Frank se sintió parte de REPAM desde que nos conoció, porque volvió a reconocer el rostro de Cristo en los de Leila, Arlette, Alexandra, Alex, Valexón, Adriano, Beco… Y a partir de ahí, fuimos parte de su misión.
Una persona sencilla y al servicio de los demás
“Gracias” al jet lag (digo gracias, porque así los días tienen más horas que nunca), soy de las primeras personas que comienzan el día cuando REPAM está trabajando ante las Naciones Unidas en Nueva York. Pero nunca, nunca… soy la primera. Ya huele a café… ya las mesas están preparadas para el desayuno, ya recorre los pasillos una energía especial. Cuando llego a la capilla (Frank me da siempre la habitación más cercana), allá lo encuentro. Encendida la vela ante la imagen de madera traída de Manaos: nuestra madre embarazada del Amazonas.
Y así en cada momento: las reuniones, las entradas y salidas, el aperitivo tradicional de las 6.00 pm, la cena… Frank servicial, atento, pendiente, adelantándose a lo siguiente, a lo necesario. Desde el silencio, desde el respeto… También desde la sorpresa y la emoción en los encuentros espirituales con Cardenales de la Iglesia, Obispos, líderes indígenas, laicas y laicos… o su atención en los espacios más técnicos con expertas y expertos de Naciones Unidas invitados a la casa. Desde su rincón, nunca en primera línea.
Sacerdote maryknoll, congregación misionera para los pobres, desde la fe y la justicia
El 29 de junio de 1911, el Papa Pío X dio su bendición para que se formara la Sociedad Católica de América para las Misiones Extranjeras (Padres y Hermanos Maryknoll). Después de una breve estadía en su sede inicial en Hawthorne, Nueva York, los Padres Walsh y Price establecieron el seminario de entrenamiento para sus jóvenes misioneros en una granja en la cima de una colina cerca de Ossining. Al hacer esto, invocaron la intercesión de la Virgen, y llamaron al lugar Mary’s Knoll (La Loma de María) que con el tiempo se convirtió en “Maryknoll”.
Su carisma misionero allende las fronteras, su compasión y la opción radical por los pobres y marginados, llevando el evangelio de Jesús a diversas culturas. La inculturación en otros países para construir comunidades de fe, trabajando en justicia social, educación, atención médica y defensa de los derechos humanos en los márgenes de la sociedad son características de nuestros padres, hermanos y hermanas Maryknoll.
Esos valores han sido la guía en la vida de Frank. Y su sostén ahora también en el dolor y la pena que sienten sus compañeros y compañeras, y que sentimos también sus hermanos y hermanas de la REPAM. Termino con las palabras que nuestro amado Padre Peter Hughes trasladaba ayer a sus hermanos y hermanas: AR DHEIS DE LENA ANAM AGUS LEABA I MEASC NA NAOMH. Que, en la lengua ancestral de Frank, el gaélico irlandés, significa: A LA DIESTRA DE DIOS CON SU ALMA Y LECHO ENTRE LOS SANTOS. Gracias por compartir camino con la REPAM, mi querido amigo. Y hacerlo donándote entero. Con toda tu energía, tu alegría, tu servicio y, sobre todo, tu bondad.
El Tata Dios te mece ya en su regazo. ¡Jikisiñkama!
*Sonia Olea Ferreras es jurista experta en derechos humanos, colectivos y de la naturaleza. Miembro del Equipo de Incidencia Política de Cáritas Española y Responsable de la Incidencia Internacional de la REPAM.