
Manhattan, sábado 18 de abril de 2026.
Cuando en 2025 fue aprobada la candidatura de nuestra compañera Paty para formar parte del Foro Permanente, cualquiera que hubiera compartido tiempo y lucha con ella sabía que no iba a llevar a cabo este servicio sola. Su profundo sentido de la vida compartida, a través de lo comunitario (en el pensar, proyectar, soñar, orar…) es uno de sus rasgos primordiales.
Por: Sonia Olea Ferreras – REPAM y Cáritas Española
De todas formas, recibir la invitación para formar parte de este espacio de “minga colectiva” en la Universidad de Nueva York y durante los días previos a la celebración del Foro, fue toda una sorpresa, un privilegio y un regalo. Significaba que ya iba a dar comienzo otra forma de caminar los próximos tres años, porque iba a ser en comanda, y con un objetivo claro: ayudar a Patricia a posicionar los temas prioritarios de la Amazonía y de los pueblos indígenas en la agenda de las Naciones Unidas.
Y así durante la jornada de hoy hemos ido construyendo entre todas y todos pensamiento que viene de la experiencia vital, del conocimiento y de la estrategia sociopolítica. Nos hemos centrado en los pueblos indígenas y el medio ambiente. Y hemos ido recorriendo las herramientas internacionales de las Naciones Unidas, regionales del sistema interamericano, las sentencias de la Corte que han sentado doctrina y legislación; pero, sobre todo, lo que ha ido naciendo propio de los pueblos indígenas, de su producción normativa autónoma producto de la libre determinación y la defensa del territorio; también de la cultura transmitida por siglos y una espiritualidad que enmarca el sustento de la lucha y la proyección hacia el futuro.
Hemos puesto en medio de nosotras y de nosotros las vulneraciones cotidianas al territorio, a los derechos a la salud, al agua, la educación, la cultura y la consulta libre, previa e informada; el derecho al no contacto y la soberanía alimentaria. La firme persistencia del colonialismo y los códigos occidentales en cada mecanismo que hoy hay que utilizar para iniciar cualquier vía de incidencia política y de efectividad de políticas públicas. La llegada fuerte y consecuente de los derechos colectivos y de la naturaleza. Paty nos ha recordado que hay temas esenciales como la contaminación de los ríos, “que vienen de los Andes, pasan por ciudades y llegan a nuestras comunidades”; la apropiación indebida de los conocimientos ancestrales y la economía verde “que viene con un montón de mentiras”.

Además, desde la escucha estos días, se suman la urgente necesidad de sostener a las Naciones Unidas, y en especial el propio Foro Permanente; de llevar a cabo un informe de salud sistematizado, entender que hay cuestiones transversales que ya se están afrontando de forma estructural desde diversos frentes, y hay que enlazarlos y coordinarlos. También la amenaza de una industria extractiva a nivel global y, enfrente, una propuesta concreta que nace de la propia existencia de un pueblo, el de Sarayaku, pero que, con seguridad, está siendo experimentada en otros tantos pueblos indígenas: la selva viviente (en kichwa: Kawsak Sacha)
“Concepto sagrado desde las visiones de los chamanes que se han podido conectar con la naturaleza, desde su don”. Ofreciendo esta vivencia y visión de la selva como ser vivo, no como un producto rentable, a todas las comunidades, “porque esto lo tienen todos los pueblos indígenas del mundo, esta visión espiritual tan profunda”. Y desde ahí, desde esa interconexión y ligazón estructural y universal, comienza la caminata del mandato de Patricia. Toca ahora estar a la altura de su servicio, y desde nuestras organizaciones ser río donde navegar y refrescarse. Así sea.