Lanzamiento de los libros del padre Julio Caldeira invita a “remar mar adentro” en el camino sinodal de la Amazonía

La Iglesia latinoamericana vivió un momento de reflexión con la presentación de los libros “Iglesia con rostro amazónico” y “Avancen para aguas más profundas”, del misionero de la Consolata, padre Julio Caldeira. El evento, transmitido a través de las plataformas del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) y la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), reunió a referentes eclesiales y comunidades conectadas desde distintos territorios.

Por: Micaela Díaz – ADN CELAM

Desde el inicio, se resaltó que este espacio “va más allá de la presentación de dos libros”, pues “nos reúne un camino, una historia y sobre todo un proceso del Espíritu que sigue soplando con fuerza en nuestra Iglesia”. En esa línea, se recordó que, desde el Concilio Vaticano II, el Espíritu Santo continúa renovando la vida eclesial, manifestándose en la diversidad de dones presentes en el Pueblo de Dios. La Amazonía fue presentada como un territorio donde esta acción transformadora se hace especialmente visible: “ha sido, sin duda, una tierra fecunda… donde ha ido tomando forma una Iglesia con rostro propio, encarnada en sus culturas, en sus territorios y en la vida de sus comunidades”.

Dos obras para comprender un camino eclesial

Los libros presentados ofrecen miradas complementarias sobre el proceso sinodal amazónico. Por un lado, “Iglesia con rostro amazónico” recoge más de cinco décadas de documentos y reflexiones, permitiendo “reconocer cómo el Espíritu ha guiado este proceso sinodal desde los años 70 hasta hoy”. Por otro, “Avancen para aguas más profundas” propone una lectura narrativa y reflexiva del mismo camino, mostrando cómo la Iglesia ha respondido al llamado de Jesús a “caminar juntos, integrando evangelización y ecología integral en un territorio que es al mismo tiempo desafío y esperanza para toda la humanidad”. En este contexto, se remarcó que la Amazonía “es un espejo de nuestra relación con la creación, con los pueblos, con Dios”, lo que interpela a la Iglesia a escuchar, discernir y aprender.

Cardenal Pedro Barreto: la Amazonía como “lugar sagrado”

Durante la presentación, el cardenal Pedro Barreto ofreció una reflexión sobre el valor de estas obras. Destacó que los libros son “dos regalos” que servirán “para muchas generaciones… como un instrumento muy importante para saber lo que la Iglesia ha hecho desde el siglo XVI hasta el momento actual”. El purpurado insistió en que “la Amazonía no es un problema, es un lugar sagrado”, recordando las palabras del Papa Francisco en Puerto Maldonado: “Es un lugar donde nos encontramos con Dios, con hermanos y hermanas, donde nos encontramos con los guardianes de la naturaleza”.

Sintetizó el aporte central de las obras en tres claves: memoria eclesial, identidad amazónica y continuidad con el magisterio. “Es la memoria agradecida de los misioneros y misioneras… un rostro propio… y la continuidad con el Concilio Vaticano II y el camino sinodal actual”, explicó. Card. Barreto subrayó también que estos libros llaman a “escuchar la sabiduría de los pueblos”, “defender el agua, la tierra y la vida” y “construir juntos una Iglesia y una sociedad donde nadie se quede atrás”.

Iglesia que camina con los pueblos

Por su parte, Ximena Lombana, secretaria ejecutiva de la REPAM, valoró el aporte del padre Caldeira como un legado que “mantiene viva la llama de la conciencia colectiva y los sueños evangelizadores de una Iglesia que busca ser fiel al proyecto de Jesús para que todos tengan vida”. Hizo hincapié en que los libros reflejan el papel de la REPAM, la CEAMA, la REIBA y el programa universitario amazónico PUAM, como “expresión de una nueva primavera del Espíritu”, que impulsa una Iglesia “peregrina, misionera, en salida desde los territorios”. También, advirtió que el gran desafío es que el proceso sinodal no quede solo en documentos: “Tenemos que tejer y navegar un camino posinodal que materialice las transformaciones que necesitamos para dar respuesta a los clamores de los pueblos y los gritos de la tierra”.

Padre Julio Caldeira: la Iglesia como un gran río

El padre Julio Caldeira compartió el trasfondo y contenido de sus obras, visiblemente emocionado: “Las emociones y el sentimiento de gratitud se encuentran en este momento”. Explicó que la inspiración nace de una imagen: “La Amazonía está llena de vida… como un gran río que se forma con muchas aguas”. En esa metáfora, la Iglesia amazónica “se va formando a partir de las experiencias y vivencias de innumerables personas, comunidades y procesos”.

Recordó su llegada a la región en 2011, cuando descubrió una Iglesia “inculturada, comprometida con la evangelización y la promoción social… con una clara opción por los pobres y los pueblos amazónicos”. El autor señaló que su trabajo busca “conocer, recoger y sistematizar el camino de la Iglesia en la Panamazonía, buscando superar visiones fragmentadas o meramente nacionales”, inspirado en la invitación del Papa Francisco a mantener viva la conciencia histórica.

Contenido de las obras: historia, documentos y proyección

El primer libro, “Avancen para aguas más profundas”, está estructurado en diez capítulos que recorren desde la llegada de la Iglesia a la Amazonía hasta los procesos actuales, incluyendo el Sínodo Amazónico, la creación de la REPAM y la CEAMA, y la articulación global por la ecología integral. El segundo, “Iglesia con rostro amazónico”, compila documentos desde 1971 hasta 2023, junto con mensajes de los papas, desde san Pablo VI hasta el Papa Francisco, ofreciendo una base documental para comprender el proceso sinodal. Ambas obras, explicó el padre Caldeira, son complementarias: “Podemos decir que ‘Iglesia con rostro amazónico’ es el mapa… y ‘Avancen para aguas más profundas’ es la canoa en movimiento”.

No quedarse en la orilla

El evento concluyó con una invitación: “Estos libros son una invitación a subir a la canoa y seguir construyendo juntos esta historia”, dijo el padre Julio, reconociendo también los desafíos del proceso de investigación y la colaboración de cientos de personas. Desde la moderación se insistió en que las obras no están pensadas solo para ser leídas, sino “para ser vividas, reflexionadas y puestas en práctica”, especialmente en comunidades y procesos pastorales. Se reiteró el mensaje que atravesó toda la presentación: “No debemos quedarnos en la orilla… subamos juntos a la canoa amazónica y avancemos hacia aguas más profundas”, en un camino sinodal que sigue escribiéndose con la participación de los pueblos, las comunidades y toda la Iglesia.