Brasil: Núcleo de Reflexiones Multiétnicas del Seminario San José

El Sínodo para la Amazonía ha abierto nuevos caminos en la Iglesia de la Amazonía, también en el campo de la formación sacerdotal. El Documento Final llama a hacer realidad la formación inculturada, “en vista a ofrecer a los futuros presbíteros de las Iglesias en la Amazonía una formación con rostro amazónico, inserta y adaptada en la realidad, contextualizada y capaz de responder a los numerosos desafíos pastorales y misioneros“.

Por Luis Miguel Modino

Poco a poco se van dando pasos en esta dirección, con iniciativas de formación “en línea con los desafíos de las Iglesias locales y la realidad de la Amazonía“. En el Seminario de San José de Manaos, donde se forman los seminaristas de las 9 diócesis y prelaturas del Regional Norte 1 de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) una cuarta parte de los seminaristas son indígenas, de 9 pueblos diferentes.

Los seminaristas indígenas, junto con otros no indígenas, han formado el Núcleo de Reflexiones Multiétnicas, nacido el 19 de abril de 2021, fecha en que se celebra el Día de los Pueblos Indígenas. Según los seminaristas, el objetivo es “valorar las culturas indígenas dentro de la cultura de la Iglesia y del Seminario“, teniendo como base la Querida Amazonía, en el propósito de “soñar junto al Papa Francisco“.

Cada cultura tiene su cosmovisión, y esto enriquece

Para reflexionar sobre la realidad indígena, el grupo se reunió este sábado, 19 de junio, con la presencia del arzobispo de Manaos, Mons. Leonardo Steiner, el rector del Seminario San José, Padre Zenildo Lima, y el Padre Roberto Valicourt, de la Pastoral Indígena de la Arquidiócesis de Manaos. Según Eliomar Sarmento, del pueblo tukano, el grupo pretende “construir nuestra integralidad formativa teniendo en cuenta nuestra cultura“. Según el seminarista de la Diócesis de São Gabriel da Cachoeira, “cada cultura tiene su cosmovisión, y esto enriquece“, insistiendo en que pretenden desarrollar “una experiencia y no sólo una reflexión teórica que no se encarna“.

Dentro del proceso formativo del Seminario San José, ¿cómo podemos sumergirnos en el Evangelio sin dejar de lado las culturas milenarias? De esta pregunta surgen tres ejes: memoria, identidad y proyecto. La memoria es el origen de la vida, algo que está presente en las culturas bíblicas e indígenas. Esto debería llevar a transformar la teología desde el conocimiento memorial, y es necesaria una conexión entre el mundo indígena y el no indígena.

Visión circular de la vida y de la educación

Para los pueblos indígenas es el pasado el que sostiene el presente, sin el pasado el individuo no tiene presente. Esto se traduce en una visión de la vida y de la educación circular y no lineal. Durante mucho tiempo, nadie en la Iglesia entendió el comportamiento de los indígenas, lo que demuestra la importancia de esta iniciativa. No podemos olvidar que en el universo indígena todo tiene que ver con la espiritualidad cósmica y religiosa.

El encuentro fue un momento para compartir elementos que forman parte de la cultura y la vida de diferentes pueblos: Macuxi, Tikuna, Maraguá, Kokama y Tukano. Se explicó el significado de la tierra y el agua como elementos que rigen la vida y dan continuidad, que hacen presentes a los antepasados, que dialogan con su pueblo a través de la naturaleza. En la cultura Macuxi, la tierra representa la vida del pueblo y está vinculada al cielo, lo que los lleva a descubrir a Dios como una fuerza.

Necesidad de las culturas ancestrales

En la cultura indígena son importantes las fiestas rituales, los materiales espirituales, las danzas rituales, las bebidas ceremoniales, elementos que no pueden terminar, porque constituyen la identidad del pueblo, son un valor precioso para cada indígena, que muestran la interconexión presente en las diferentes cosmovisiones de cada pueblo. Todo ello sin olvidar las dificultades que muchos indígenas, ante la incomprensión, encuentran cuando salen del entorno de su propia cultura. Esto ocurre en Manaos, donde muchos indígenas que viven en la ciudad, se avergüenzan de decir que son indígenas, según el padre Roberto Valicourt. Según él, es necesario rescatar la cultura de los indígenas que viven en la ciudad, donde muchos jóvenes ya no hablan su lengua materna.

Mons. Leonardo Steiner animó a los seminaristas indígenas a recoger las riquezas de su identidad como una forma de recordar. Según el arzobispo de Manaos, es importante “darse cuenta de que hay elementos de fondo, pensamientos originales que confluyen”. En este sentido, destacó que entre los pueblos originarios se desarrolla una visión desde la totalidad, y no desde el sujeto-objeto, propio de la cultura occidental.

 

Por un lado, encontramos un pensamiento circular, relacional, mientras que por otro tenemos un pensamiento informativo, según el arzobispo. Esto nos muestra la necesidad de las culturas ancestrales, afirmó Mons. Steiner, quien agradeció a los seminaristas el momento de encuentro y reflexión, que consideró muy enriquecedor.