“No debemos sostener el silencio que mantiene la muerte y el dolor”

Caucus Global de los Pueblos Indígenas previo al inicio del Foro Permanente de las Naciones Unidas.
Manhattan, domingo 19 de abril de 2026.

Las mañanas de los días 18 y 19 de abril, frente a la sede de las Naciones Unidas, y como viene siendo tradicional cada año; las personas representantes de sus pueblos ancestrales se reunieron en el Caucus Global, con el objetivo de hacer diagnóstico de su situación y propuestas de políticas públicas y cambios estructurales al propio Foro Permanente.

Por: Sonia Olea Ferreras – REPAM y Cáritas Española

REPAM y REMAM en la asamblea del Caucus Global de los Pueblos Indígenas

El 19 de abril no es un día cualquiera. Brasil celebra su Día de los Pueblos Indígenas, y para el calendario maya, como nos explica nuestra compañera Margarita Noh de REMAM, es “9 Kej”, día del venado (con su fuerza de cargador) y tres veces tres, tres veces entrega y solidaridad. Una energía que nos ayuda a mirar a lo largo y a lo ancho, hacia el frente y hacia atrás. Necesarios soportes para la indignación que rebosa por las violencias estructurales que vamos escuchando en las intervenciones sucesivas (de cualquier continente, de todos los pueblos); y la emoción también por los pequeños pasos que se van dando en las luchas paralelas y en las construcciones permanentes de propuestas alternativas al modelo colonial occidental predominante.

“Estamos muriendo cada día a causa del medio ambiente, de las aguas contaminadas”, “nuestras hijas e hijos abandonan la escuela para ir a trabajar a la minería (legal e ilegal, qué más da)”, “nos discriminan y maltratan, y en los países hegemónicos quieren abolir nuestra medicina tradicional”; “estamos llenas de enfermedades silenciosas y mortales como el cáncer”; “nos persiguen, nos criminalizan, por defender la vida…Desde los pueblos ancestrales nos llega una dimensión de la salud que va más allá de lo físico, como ocurre con las parteras, que no sólo hacen un control y un apoyo en esa dimensión, sino que también transmiten ética, respeto, reciprocidad, complementariedad; valores espirituales, culturales y sociales que han ido transmitiéndose generación tras generación.

Salud espiritual, física y mental que se sustenta en el agua, y el agua lo hace a su vez en el territorio. Por ello nuestra compañera Lucila, del pueblo Nawa y alumna de la 4ª Escuela de Promoción de los Derechos Humanos de REPAM, acompañada por su dupla Carlos, de CIMI; volvía a proclamarlo en medio de la asamblea del Caucus: “demarcación ya”. Porque sin territorio, no hay pueblo, no hay lengua, no hay ancestros, no hay agua, no hay árboles sagrados ni tortugas sabias. Sin tierra no hay ecología integral. Sin buen vivir, no hay equilibrio y la casa común corre un grave peligro.

Encuentro con Patricia Gualinga, miembro del Foro Permanente, con las tres redes de ecología integral: REGCHAG, REMAM y REPAM

En nuestro hogar en Manhattan, gracias a la hospitalidad y la apertura permanente de los padres y hermanos de Maryknoll, nos encontramos en la noche con Patricia las seis lideresas de las tres redes (Keyla, Lucila, Margarita, Sor Suyapa, Edigibaly y Marielba); junto con los compañeros y compañeras que hacen el soporte técnico desde el CIMI, Alboan, Claretianos, ENDEPA y Cáritas Española con la colaboración del PUAM.

Fue un espacio íntimo, sentido, con la tranquilidad y la profundidad necesaria para compartir la vida, para ofrecernos en el caminar y servicio que Patricia comienza y hacerle llegar que, desde la Iglesia católica y su firme acompañamiento a los pueblos originarios y afrodescendientes, estamos cerca; somos ayuda firme y fortaleza en la oración y ofrenda regalo de la energía heredada de las estirpes de cada uno de los pueblos presentes.

Ante las amenazas y violencias contra los territorios, contra sus ríos, sus aguas profundas y sus vertientes, y especialmente brutal con el futuro de las crianzas…también está la lucha y la resistencia.  Y esa es nuestra misión. Como redes de ecología integral. Como defensoras de la vida, guardianas de las semillas, del canto de los ancestros y de la paciencia y la resistencia de jabutí.