
Realizado del 27 al 30 de julio, el encuentro de la Red Eclesial de Comunicación de Latinoamérica y el Caribe (RECLAC) reunió a comunicadores de 18 países e incluyó el VII Seminario Internacional de Comunicaciones de Iglesia, dedicado a los desafíos de la inteligencia artificial. La Amazonía estuvo representada por la REPAM y la CEAMA, organismos fundadores de la Red, cuyos delegados asumieron la coordinación de dos núcleos estratégicos de trabajo.
Por: P. Julio Caldeira IMC – REPAM
Con el llamado del Papa León XIV a promover “una comunicación que sepa custodiar la dignidad de la persona humana y poner cada instrumento al servicio de la verdad y del bien”, concluyó en Santiago de Chile la Primera Asamblea General Ordinaria de la Red Eclesial de Comunicación de Latinoamérica y el Caribe (RECLAC), un encuentro que marca el inicio de una nueva etapa para la comunicación eclesial del continente.
Del 27 al 30 de julio, comunicadores católicos, obispos, sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos provenientes de 18 países participaron en una intensa semana de formación, discernimiento y toma de decisiones, orientada a fortalecer una comunicación eclesial articulada, sinodal y al servicio de la misión evangelizadora.
La programación estuvo dividida en dos momentos complementarios. Los días 27 y 28 de julio se desarrolló el VII Seminario Internacional de Comunicaciones de Iglesia, dedicado a “Los desafíos de la Inteligencia Artificial”; posteriormente, los días 29 y 30 de julio, tuvo lugar la Primera Asamblea General Ordinaria de la RECLAC, máximo órgano de gobierno de la Red, donde se aprobaron sus Estatutos, se definió su estructura organizativa y se eligió el primer equipo coordinador.
Inteligencia artificial al servicio de la dignidad humana
El encuentro comenzó en la Pontificia Universidad Católica de Chile con el VII Seminario Internacional de Comunicaciones de Iglesia, organizado por el Centro para la Comunicación del CELAM. Durante dos jornadas, especialistas nacionales e internacionales reflexionaron sobre los desafíos éticos, culturales, pastorales y comunicativos que plantea el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial.
En un mensaje enviado especialmente para la ocasión, el Papa León XIV exhortó a los comunicadores a afrontar los desafíos tecnológicos “con sabiduría y responsabilidad”, promoviendo una comunicación que custodie la dignidad humana y ponga toda innovación al servicio de la verdad, el bien y el anuncio del Evangelio. El Pontífice pidió además la asistencia del Espíritu Santo para que la comunicación eclesial favorezca siempre el encuentro entre las personas y fortalezca la misión de la Iglesia.
Durante las conferencias también se destacó que la inteligencia artificial representa mucho más que un avance tecnológico: interpela profundamente la visión cristiana de la persona, la ética y la construcción de una sociedad más justa y fraterna. Los participantes coincidieron en la necesidad de desarrollar una mirada crítica y pastoral que permita aprovechar las oportunidades de estas tecnologías sin perder de vista el valor irrenunciable de la dignidad humana.


Una Asamblea que fortalece la comunicación sinodal
Concluido el seminario, los 42 comunicadores católicos participantes iniciaron la Primera Asamblea General Ordinaria de la RECLAC, expresión concreta del camino sinodal que vive la Iglesia en América Latina y el Caribe. Durante dos días de trabajo, oración y discernimiento, representantes de 18 Conferencias Episcopales, ocho organismos eclesiales y del Centro para la Comunicación del CELAM evaluaron el camino recorrido desde la creación de la Red y definieron las prioridades que orientarán su misión durante los próximos años.
Uno de los momentos más significativos fue la aprobación de los Estatutos, documento que establece la identidad, misión y estructura organizativa de la RECLAC, consolidándola como un espacio permanente de articulación entre los organismos de comunicación de la Iglesia en América Latina y el Caribe.
Asimismo, la Asamblea aprobó su camino orgánico y sinodal, definiendo los núcleos de trabajo que impulsarán la formación integral de comunicadores, la producción y circulación de contenidos, la investigación sobre cultura digital, la comunicación para la incidencia y la gestión de recursos técnicos, fortaleciendo así una comunicación colaborativa al servicio de la evangelización.
Otro de los momentos centrales fue la elección del primer equipo coordinador, encargado de animar la vida de la Red y acompañar la implementación de las decisiones adoptadas por la Asamblea. En el mensaje final, los participantes afirmaron:
“Durante estos días dimos un paso fundamental con la aprobación de los Estatutos y la elección de sus primeros coordinadores, consolidando un espacio de comunión al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia.”
Un proyecto nacido en Bogotá
La Primera Asamblea representa la consolidación de un proceso iniciado en julio de 2024, cuando representantes de Conferencias Episcopales, organismos eclesiales y centros de comunicación se reunieron en Bogotá, Colombia, para discernir la necesidad de crear una red continental capaz de articular los esfuerzos comunicativos de la Iglesia.
Desde entonces, la RECLAC ha venido fortaleciendo una cultura de colaboración, intercambio de experiencias y trabajo en red, convencida de que la comunicación constituye un instrumento privilegiado para construir comunión, favorecer la participación y responder a los desafíos evangelizadores del continente.
La Red tiene como finalidad impulsar la articulación entre las instituciones eclesiales de comunicación, promoviendo iniciativas inspiradas en la dignidad humana, el bien común, la verdad, el cuidado de la casa común y la cultura del encuentro, particularmente en el contexto de la transformación digital y el desarrollo de la inteligencia artificial.
Comunicar desde Cristo y promover la paz
En el mensaje final de la Asamblea, los comunicadores reafirmaron dos convicciones fundamentales que orientarán el caminar de la RECLAC. La primera es que toda comunicación eclesial encuentra su sentido pleno cuando tiene a Jesucristo en el centro y promueve la dignidad de cada persona humana a la luz del Evangelio.
La segunda es el compromiso de seguir trabajando por la paz, la fraternidad y el cuidado de la casa común, reconociendo que la comunicación constituye un camino privilegiado para construir puentes entre los pueblos.
Ante el aumento de la pobreza, la exclusión y las diversas formas de violencia que afectan a América Latina y el Caribe, la Asamblea hizo suyo el llamado del Papa León XIV a “desarmar las palabras de toda agresividad”, invitando a todos los comunicadores eclesiales a promover el encuentro, el diálogo y la reconciliación. “Renovamos nuestra decisión de seguir trabajando por la paz y por el cuidado de la casa común, convencidos de que la comunicación es un camino privilegiado para fortalecer la fraternidad entre nuestros pueblos”, expresa el mensaje final.
Finalmente, los participantes manifestaron su esperanza de que el camino iniciado continúe fortaleciendo la comunión entre las Iglesias del continente y consolide a la RECLAC como un verdadero espacio de servicio para los comunicadores y para todo el Pueblo de Dios.
La Amazonía fortalece la misión comunicativa de la Iglesia
La Amazonía tuvo una presencia destacada en este momento histórico para la comunicación eclesial latinoamericana. La Red Eclesial Panamazónica (REPAM) y la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) participaron como organismos fundadores de la RECLAC, reafirmando el compromiso asumido desde el encuentro constitutivo celebrado en Bogotá en 2024.
Representando a estas instituciones estuvieron Deivis Fernando Rueda, por la CEAMA, y el P. Julio Caldeira, IMC, por la REPAM, quienes han acompañado el proceso de construcción de la Red desde sus inicios y continúan impulsando una comunicación con rostro amazónico, profundamente sinodal, intercultural y comprometida con los pueblos y territorios.
Como expresión de este compromiso, la Asamblea eligió a Deivis Fernando Rueda como coordinador del núcleo de Comunicación para la Incidencia, mientras que el P. Julio Caldeira, IMC, asumirá la coordinación del núcleo de Comunicación y Cuidado de la Casa Común. Estos nombramientos reflejan el aporte que la experiencia comunicativa de la Amazonía ofrece a toda la Iglesia latinoamericana, fortaleciendo una comunicación que escucha a los pueblos, defiende la vida, cuida la creación y anuncia el Evangelio desde las periferias.
Con la aprobación de sus Estatutos, la elección de su primer equipo coordinador y la definición de un horizonte común de trabajo, la RECLAC inicia una nueva etapa en la que busca consolidarse como un espacio continental de comunión, colaboración e innovación pastoral, poniendo la comunicación al servicio del Reino de Dios y de los grandes desafíos que viven los pueblos de América Latina y el Caribe.

