
Este 18 de febrero inicia el lapso de 40 días de preparación hacia la Pascua. El mensaje del papa León XIV nos hace un llamado a dar el espacio de la palabra a través de la escucha; a mantener despierta el hambre y la sed de justicia; y a caminar juntos para que el clamor de los pobres y la tierra, se convierta en una forma de vida común.
Por: Equipo de Comunicaciones de REPAM
La cuaresma es entendida como un tiempo de discernimiento y reflexión. Más allá de todo lo que signifique el ayuno y la preparación para el tiempo de Pascua, la realidad actual nos lleva a profundizar dentro de los males que atacan al planeta. En la Panamazonía, construir el reflejo del rostro de Cristo, a partir de la mirada y la perspectiva de los pueblos originarios, requiere que la reflexión y el discernimiento esté dirigido a abordar las consecuencias que dejan la extracción de minerales e hidrocarburos, la falta de garantías para el libre ejercicio de los derechos fundamentales y la degradación territorial. En lo que va de 2026, los mensajes del papa León XIV han estado dirigidos al respeto por la vida y al cuestionamiento propio sobre el papel que jugamos como seguidores de Cristo en nuestra Casa Común.
Escucha
La voz de quienes viven y conviven en la Panamazonía merece ser protagonista del diálogo; la propia escucha es la muestra inicial de la comunicación, proceso de poner en común nuestras luchas y perspectivas, con miras a la reflexión. León XIV cita el libro del Éxodo, cuando Dios mismo se reveló a Moisés en una zarza ardiente; el santo padre resalta que la escucha es una distinción propia de Dios. Este tempo Cuaresma motiva a trazar un camino de entendimiento y discernimiento que empieza en esa escucha fundamental para el diálogo y la construcción del buen vivir.
Ayuno
Abstenerse de los alimentos va más allá del significado literal de la palabra ayuno. El ayuno hace más evidente aquello de lo que tenemos “hambre”; en su mensaje para la Cuaresma, León XVI nos dice que el ayuno nos sirve “para discernir y ordenar los “apetitos”, para mantener despierta el hambre y la sed de justicia, sustrayéndola de la resignación, educarla para que se convierta en oración y responsabilidad hacia el prójimo”. Es un mensaje netamente que invita a buscar y luchar por la justicia, tan negada en la Panamazonía. Hoy como actores directos de nuestra inmensa selva podemos preguntarnos ¿qué es eso de lo que tenemos hambre? ¿qué es lo que nos preocupa en ese camino de búsqueda de la justicia social?
Comunidad
En el último apartado de su mensaje, el papa León XIV hace un llamado a permanecer juntos. Tanto la escucha, como el ayuno están inmersos en una dimensión que debe ser comunitaria. “Nuestras parroquias, familias, grupos eclesiales y comunidades religiosas están llamados a realizar en Cuaresma un camino compartido, en el que la escucha de la Palabra de Dios, así como del clamor de los pobres y de la tierra, se convierta en forma de vida común, y el ayuno sostenga un arrepentimiento real” establece el santo padre en su mensaje. En beneficio de la Panamazonía, las formas de vida que la habitan y el planeta entero se proyecta vivir la cuaresma, con un oído más atento a Dios y a los más necesitados.