Extractivismo, criminalización y crisis climática marcan el encuentro de redes con Patricia Gualinga en el Foro de la ONU

Representantes de REGCHAG, REMAM y REPAM dialogaron con la lideresa indígena sobre los principales desafíos globales que enfrentan los pueblos en sus territorios y la necesidad de fortalecer la incidencia internacional.

Por: Comunicaciones REGCHAG, REMAM y REPAM.

En el marco de la 25ª sesión del Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre Cuestiones Indígenas, que se desarrolla en Nueva York, delegaciones de la Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní, la Red Eclesial Ecológica Mesoamericana y la Red Eclesial Panamazónica participaron de un encuentro con la lideresa indígena Patricia Gualinga, en el que se compartieron preocupaciones, experiencias y desafíos comunes en torno a la defensa de los territorios indígenas. El espacio de diálogo se desarrolló en la antesala del Foro y reunió a representantes de distintas redes territoriales y organizaciones aliadas, en una instancia de intercambio que permitió reconocer la convergencia de las luchas indígenas a nivel global. Desde África, Asia, el Ártico y América Latina, las intervenciones coincidieron en un diagnóstico compartido, los territorios indígenas son hoy los más presionados por los intereses extractivos.

Durante el encuentro, Patricia Gualinga expuso parte de la agenda que impulsa en el ámbito internacional y reafirmó su compromiso con la defensa de los pueblos indígenas. Al mismo tiempo, advirtió sobre un contexto preocupante dentro del propio sistema de Naciones Unidas, marcado por recortes presupuestarios que podrían afectar la continuidad y el alcance de espacios de participación como el Foro Permanente, fundamentales para la incidencia de los pueblos a nivel global. Uno de los ejes centrales de la conversación fue el avance del extractivismo sobre los territorios indígenas. Las delegaciones coincidieron en que esta problemática se repite en distintas regiones del mundo, donde los pueblos enfrentan presiones crecientes para la explotación de recursos naturales. Esta situación, señalaron, se traduce en violencia, amenazas, criminalización y desplazamientos, afectando de manera directa la vida de las comunidades.

En este contexto, se destacó que las luchas de los pueblos indígenas comparten un mismo núcleo, la defensa del territorio como condición para la vida. La falta de seguridad territorial, la expansión de actividades como la minería, la explotación forestal y el agronegocio, así como la profundización de la crisis climática, configuran un escenario común que atraviesa a los territorios en distintas latitudes. Durante su intervención en el Foro, Gualinga también subrayó el creciente reconocimiento internacional del rol de los pueblos indígenas como custodios del medio ambiente. Recordó que instancias como la Corte Internacional de Justicia y la Corte Interamericana de Derechos Humanos han validado sus sistemas de conocimiento y su aporte a la protección de la biodiversidad, especialmente en regiones como la Amazonía, donde la conservación de grandes áreas de bosque está directamente vinculada a la presencia indígena.

En esa línea, insistió en que los conocimientos indígenas deben ser reconocidos como aportes fundamentales para la acción climática, y que la participación de los pueblos en los espacios de toma de decisiones debe ser real y efectiva, superando enfoques meramente simbólicos. Asimismo, alertó sobre las contradicciones que se presentan en el marco de la llamada economía verde. Proyectos vinculados a energías renovables y otras iniciativas consideradas sostenibles continúan generando impactos negativos en territorios indígenas cuando se implementan sin el consentimiento libre, previo e informado, reproduciendo lógicas de despojo bajo nuevos discursos.

El encuentro también permitió compartir las realidades concretas que enfrentan los pueblos en sus territorios. Desde distintas regiones, las delegaciones coincidieron en que las problemáticas vinculadas a la crisis ambiental, el acceso a los recursos naturales y la defensa de los derechos colectivos forman parte de una misma lucha global. Para las redes participantes, este espacio de diálogo representó una oportunidad para fortalecer alianzas, articular estrategias y reafirmar el compromiso con la defensa de los derechos humanos y la incidencia política en América Latina. La participación conjunta de REGCHAG, REMAM y REPAM en el Foro Permanente responde a una apuesta por consolidar una voz articulada que lleve a escenarios internacionales las demandas que emergen desde los territorios.