
En la ciudad de Quito, Ecuador, más de 60 periodistas y más de 90 defensores de los territorios se unen como un tejido de voces latinoamericanas por la comunicación comunitaria que se celebra con gran alegría y tradición en el III Festival JUNTANZA. Con el perfume del incienso y el sonido de cantos que brotan desde la memoria de la tierra se lleva a cabo este encuentro histórico que reúne a diversas organizaciones de toda América Latina.
Por: Equipo de Comunicaciones de REPAM
La apertura estuvo marcada por la espiritualidad. A través de un rito ancestral, se pidió permiso al universo para caminar juntos en estos días de encuentro que fue lleno de tradición y cultura marcando un espacio donde la palabra se siente y se vive. Gissela Dávila, directora general del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América (CIESPAL), dio la bienvenida oficial destacando la importancia estratégica de este festival para los años venideros. En su intervención, enfatizó los retos actuales de la comunicación comunitaria y lanzó un mensaje reflexivo: “Queremos la paz y hay que luchar por la paz del mundo”. Bajo esta premisa, se reafirmó que la comunicación comunitaria, popular y alternativa no es solo una herramienta, sino el ejercicio de un derecho humano fundamental.
Comunicación popular y comunitaria
El primer conversatorio, moderado por Cristina Cabral, secretaria ejecutiva de la Asociación Latinoamericana de Comunicación y Educación Popular (ALER), permitió un diálogo sincero entre diversas realidades del continente. Participaron: Daniela Moctezuma (Radio digital México), Jorman Galmis (Asociación Civil ESCUCHAMOS de Venezuela), Sofía Gómez (Radio Encuentro Patagonia, Argentina) y Janeth Cervantes (Periodista Ecuador). Cada ponente compartió las dificultades y esperanzas de sus territorios. La realidad ecuatoriana marcó un punto de profunda reflexión cuando se expuso que, desde el año 2019, la labor periodista y de comunicación en el país, ha tenido que adaptarse a la violencia y la corrupción, obligando a los comunicadores a utilizar chalecos antibalas y cascos para realizar coberturas en las calles.
En el debate se concluyó que la comunicación debe habitar el espacio digital como el físico, construyendo narrativas esperanzadoras que reconozcan los procesos históricos de los pueblos. Se enfatizó que las respuestas a las grandes dudas actuales ya han sido construidas desde las bases: el territorio ya sabe cómo hablar y es fundamental escuchar que es lo que ellos consideran importante comunicar. Como Red Eclesial Panamazónica (REPAM), acompañamos este tejido de sueños que busca por encima de todo, la sobrevivencia de los medios comunitarios para que ninguno más tenga que cerrar sus puertas.


Trabajo en red
El compromiso final de la mesa fue claro: seguir tejiendo redes, asegurar que los medios sean reconocidos como un derecho y abrir espacios reales que cada vez más mujeres indígenas suman el rol de comunicadoras en sus propias comunidades. La Juntanza apenas comienza y REPAM reafirma su presencia para que la voz de la Amazonía siga caminando con fuerza en esta red Latinoamericana. El evento apunta a posicionar la importancia de la comunicación en distintos procesos sociales, culturales e incluso ecológicos, un aspecto que es fundamental en el ser del núcleo Comunicación para la Transformación Social de REPAM.
En los próximos días, los seminarios, ponencias y conferencias serán un insumo de alto valor para fortalecer los procesos comunales en distintos territorios. Las distintas experiencias, que van más allá de las formas tradicionales para hacer comunicación, se convierten en modelos que permiten el diseño de nuevas formas de pedagogía y de relaciones con las comunidades locales.

