REPAM y CEAMA avanzan en la alineación de prioridades para el ciclo 2026–2030

La REPAM y el CEAMA realizaron una reunión de trabajo para socializar y profundizar un documento base que se está construyendo a partir de un proceso de escucha y diálogo con núcleos, países e instancias de la Red. La propuesta, aún en fase de retroalimentación, busca ofrecer un horizonte común para el ciclo 2026–2030, fortaleciendo la identidad panamazónica de la REPAM y cualificando sus prioridades estratégicas.

Por: Equipo de Comunicación de REPAM Brasil

En el centro de la propuesta presentada está el llamado a superar lecturas fragmentadas y a fortalecer los vínculos entre los países, biomas y fronteras de la Panamazonía. La reunión destacó que la misión de la Red cobra fuerza cuando se afirma como un servicio a los territorios y a las luchas de los pueblos, manteniendo la centralidad de la vida concreta en las comunidades. En este camino, los núcleos siguen siendo una referencia fundamental de presencia y acción —con especial atención al núcleo de los pueblos, al núcleo de las mujeres y al núcleo de las juventudes.

El debate también reafirmó que la REPAM es una red eclesial de ecología integral. Por ello, la reflexión presentó pilares que estructuran el modo de ser y de hacer de la Red: eclesialidad, sinodalidad, inclusión y acción profética transformadora. Entre los elementos enfatizados estuvieron la escucha y el diálogo como práctica permanente; el fortalecimiento de la organicidad, la participación y la representación de las bases eclesiales; la promoción del relevo generacional; y la apuesta por una acción transformadora que articule fe, derechos humanos y justicia socioambiental.

La reunión reforzó además la centralidad de la defensa de derechos y de la exigibilidad del DHAS (Derecho Humano al Agua y al Saneamiento), con atención a la protección de defensoras y defensores y a la prevención de las violencias. En este campo, se destacó la importancia de fortalecer instrumentos que hagan visible la potencia de la acción de la Iglesia y de las comunidades en el territorio —incluida la ampliación de plataformas y sistemas de información que apoyen la incidencia y la pedagogía política sobre el trabajo que ya está en curso.

Otro aspecto destacado fue la comprensión del agua como eje articulador. Al reconocer que las vulnerabilidades asociadas a los megaproyectos y a las dinámicas extractivistas tienen un carácter transnacional, las organizaciones señalaron la necesidad de construir respuestas integradas y agendas comunes, capaces de conectar experiencias locales con estrategias regionales e internacionales. En el ámbito de la formación, se resaltaron iniciativas que forman parte del patrimonio de la Red y que necesitan ser evaluadas, sistematizadas y repotenciadas. Entre ellas se encuentran los procesos vinculados a las escuelas y experiencias de formación, con atención a la actualización y al acompañamiento de casos, al fortalecimiento de liderazgos y a la construcción de estrategias de incidencia. También se recordó la importancia de ampliar alianzas con organizaciones socias y de fortalecer la gestión del conocimiento como parte del servicio a los territorios.

Al final, la reunión señaló desafíos importantes para el próximo período, como la sostenibilidad de la Red en un escenario de financiamiento más restringido, el cuidado de la representatividad y de los procedimientos internos, y la necesidad de cualificar el sentido y las estrategias de incidencia. Al mismo tiempo, se señaló como horizonte la consolidación de una acción fraterna y solidaria, con cooperación efectiva entre países, instancias y aliados, fortaleciendo el espíritu de comunión que sostiene la misión de la REPAM en la Panamazonía.