
Durante los días 17 al 19 de julio se realizó el Encuentro Diocesano de Pastoral Indígena, que surgió como parte del proceso de la réplica de la Escuela de Derechos Humanos de REPAM, en la Diócesis de Mocoa-Sibundoy.
Por: Comunicaciones REPAM
Este espacio reunió a representantes de los pueblos Inga, Kamëntsá, Pastos, Quillasingas, Nasa y Kichwa, junto con delegados de la pastoral indígena del Vicariato Apostólico de San Miguel de Sucumbíos (Ecuador), la participación de la comunidad indígena Inga de Niñeras de Solano Caqueta, la Pastoral Social, religiosas, sacerdotes y la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), que permitió fortalecer las capacidades de los participantes en torno conceptos como la interculturalidad, la sinodalidad, los derechos de los pueblos indígenas, el Buen Vivir y el cuidado de la Casa Común, inspirados en la encíclica Laudato Si’ y la exhortación apostólica Querida Amazonía.
Asimismo, se compartieron experiencias pastorales y comunitarias que reafirmaron la importancia de una Iglesia con rostro amazónico, cercana a los pueblos indígenas y comprometidos con la defensa de la vida.
Uno de los principales resultados de este proceso fue la conformación de la Comisión Diocesana de Pastoral Indígena, integrada por diez representantes de diferentes pueblos y territorios de la diócesis. Este grupo tendrá la misión de dinamizar el proceso pastoral, promover la articulación entre las comunidades y acompañar la construcción del Plan Diocesano de Pastoral Indígena, para fortalecer la evangelización desde la identidad cultural y el cuidado de la creación.
Durante los espacios de diálogo surgieron preocupaciones compartidas por las comunidades frente a las crecientes presiones que enfrentan los territorios amazónicos. Entre ellas, se evidenciaron alertas relacionadas con actividades extractivas que podrían afectar las fuentes hídricas y el equilibrio de los ecosistemas, recordando que el agua constituye un bien común, sagrado y esencial para la vida de los pueblos indígenas y de toda la Amazonía.
Estas reflexiones reafirman la necesidad de continuar fortaleciendo procesos de formación, organización comunitaria y articulación eclesial que permitan acompañar a las comunidades en la protección de sus territorios, en la que se promueva siempre el diálogo, el respeto por los derechos colectivos y la defensa de la Casa Común.
La Diócesis de Mocoa-Sibundoy, en comunión con la REPAM, continúa tejiendo caminos de esperanza junto a los pueblos indígenas, convencida de que el anuncio del Evangelio también se expresa en el compromiso por la justicia socioambiental, la protección del agua y la construcción del Buen Vivir para las presentes y futuras generaciones.






