Núcleo de Mujeres presenta Calendario elaborado por las mujeres de la Panamazonía

El Día Internacional de la Mujer ha sido una oportunidad para que el Grupo de Mujeres de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) presentara su trabajo como un “espacio de encuentro, confianza y escucha de las mujeres amazónicas”.

Por Luis Miguel Modino

El grupo, que viene reflexionando sobre el papel y la importancia de la presencia de las mujeres en la Iglesia, está formado por mujeres que tienen “la conciencia de un territorio que pisamos, un territorio específico en el que realizamos acciones, y esto nos lleva a un camino sinodal”, según Dorismeri Almeida de Vasconcelos.

A partir de su identidad, conocimiento y liderazgo, las mujeres, que, en la Panamazonía, según la auditora sinodal, asumen el 70% del trabajo social y misionero, han encontrado en el grupo un espacio de encuentro, de confianza y de escucha, garantizando la presencia de todas las mujeres de la Panamazonía. No podemos olvidar que “son víctimas de un alto índice de violencia, de sobrecarga laboral y afectiva, son víctimas con la violación de sus derechos”.

Mujeres en el Sínodo para la Amazonia, octubre 2019 – Foto: Vatican Media

El grupo surgió dentro del proceso sinodal, “a partir de nuestra diversidad cultural, nuestra organización social y nuestra experiencia de Iglesia, tanto como mujeres laicas como consagradas”, dice Dorismeri. Destaca entre las propuestas realizadas, reflejar las realidades y experiencias concretas de las mujeres en la Panamazonía y proyectar una lectura teológica contextual, como se hizo en el Sínodo, que permita rescatar las voces, propuestas y apuestas de las mujeres en este territorio.

Comisiones

El núcleo se divide en cinco subcomisiones internas, post-pandemia y post-sínodo, mujer y violencia, teología y espiritualidad, formación pastoral socio-política, diaconado y ministerios, para estudiar los documentos de la Iglesia buscando elaborar líneas de acción para el trabajo en diferentes áreas, descubriendo las acciones de las mujeres en los territorios en defensa de la vida, en el anuncio de la Buena Noticia, en el acompañamiento y en el enfrentamiento de los desafíos de la realidad en los diferentes contextos, siempre sembrando signos de esperanza.